Foto grupo

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domingo, 31 de mayo de 2015

ECOS DE JUVENTUD





   Dudo mucho que Chaning se imaginase el otro día cuando le entró la vena 'revival' que los míticos 'mustang' sirvieran de banda sonora de una de nuestras salidas.... Menuda inspiración....!!

   La verdad es que comenzamos la ruta con una buena dosis del mejor humor. Algo que se me antoja imprescindible cuando se tiene por delante un coloso como el que nos propusimos abatir. Supongo que mientras ascendíamos al son de "lo jóvenes que eramos..." el ánimo le ganaba la batalla a todo lo demás. Mejor no pensar en los 85 kms y más de 2.000 mts de desnivel positivo.... No os parece mucho mejor cantar...?

                     
             El día empezó con un sentido homenaje a todos esos señores del tiempo que habían hablado magníficos cielos azules y subida generalizada de temperaturas... Que no es que no les faltara tino en su pronóstico, sólo algo de retardo en la predicción.
Joder que frio!!  Y si no que le pregunten a Duke cómo llegó al inicio del Camino Viejo del Paular....
      Después de eso, la ropa empezaría a sobrar por todas partes....

   Al llegar a la primera 'chincheta', parada obligada a reponer fuerzas y a estudiar la bajada que tenemos por delante: El Camino del agua. Tras un rato de asfalto (interminable), llegamos al desvío. Hacemos las dos primeras zetas y dejamos atrás a un grupo de senderistas que no salen de su estupor mientras les adelantamos. Enseguida alcanzamos una mágnifica pista que transcurrre por el fondo del valle junto al río y que supera ampliamente nuestras expectativas sobre el camino...


          La llegada al monumento del Guarda Forestal vuelve a sorprendernos gratamente. Estamos justo detrás de Peñalara (en la 'sierra madrileña...'). Ante nuestros ojos se abre todo el valle del Lozoya, y por primera vez tomamos conciencia de lo que nos espera... Allá, a lo lejos, detrás del collado que ya no se ve... Allí es donde tenemos que subir... Un poco más y llegamos a Murcia....

        Tenemos lo que veníamos a buscar, así que cuanto antes, mejor! 
         Puerto laaaaaaargo, pero largo, largo.... Sin embargo, vamos por una autopista  excelente así que piano piano si arriva lontano... A medida que ganamos altitud encontramos una nueva alegría para la vista. Cada curva esconde un bonito rincón, después de un repecho se dibujan nuevos horizontes... Casi arriba moruchas y retintas nos obligan a sacar el capote, justo donde el camino se torna más interesante.



      Pero llegar a Malangosto significa tener al gigante casi vencido... casi!! Desde aquí sólo nos falta un pedregoso descenso y crestear La Atalaya, claro. No es que lo hubiésemos olvidado, pero la subidita desde el valle del Cambrones pone la guinda al pastel. 
      Ya vemos el final de la ruta. La cita con Santa Cerveza bendita hace que incluso la bajada desde la antena se haga larga... 
      Un tramo de Cañada y por fin!! Los 'viejunos' han derrotado a Goliat, jamás fuimos tan jovenes.... 

Aquí tenéis el enlace del vídeo de la ruta:

                                    




domingo, 3 de mayo de 2015

VISITA AL PATRON




       Tanto va el cántaro a la fuente que al final.... nos mojamos!!

       Sin embargo, dudo mucho que ninguno de los que encaminamos nuestros pasos hacia la ermita de San Frutos cambiara un solo kilómetro recorrido por un momento diferente. Cada vez que nos subimos a la bici aceptamos con gusto lo que haya de venir, pues eso también forma parte de la propia etapa. Es lo que hace que cada vez sea distinta...


     No diremos que no estábamos avisados, pero lo cierto es que los del tiempo no paraban de decir lo 'buenísisimo' que haría durante el puente. Y no es que el agua nos importe (afortunadamente todos sabemos nadar), es más el jodido gris... Nosotros somos gente de colores!! ja, ja...

     Sea como fuere, era la segunda vez que preparábamos esta ruta. Y ya se sabe que "a la segunda, va la vencida...". 

      Perfectamente sincronizados nos juntamos en Torrecaballeros para enganchar el camino desde allí. Todo cuesta abajo nos plantamos en Santo Domingo de Pirón, y como el que no quiere la cosa en Pelayos. Así da gusto. Se rueda bien; no encontramos barro y los kilómetros pasan deprisa...


    Basta abrir la boca para que te la partan... En la siguiente bajada Edu pone pie a tierra sin el permiso de la bici. Afortunadamente sin consecuencias. (Eso sí, como es un tío tozudo, lo intentaría un par de veces más a lo largo del día...)

     Por fin tenemos noticias de Juanjo. Ya ha salido de currar y viene a nuestro encuentro con la furgo.  Unos que llegan y otros que se van....
Chema, Rober y Jose se dan la vuelta después de Torre Val. Les toca fichar en casa y el camino que ya llevamos promete tenerles entretenidos un buen rato...

   




    Los demás seguimos rumbo a Pedraza donde nos espera un deseado avituallamiento. 

    




       Tras el repechín de bienvenida, Juanjo hace su aparición... Ya estamos todos y además es la hora del almuerzo. Acabamos de poner de moda un nuevo estilo para las marchas: empezar comiendo!!



        Nada más entrar en la villa, el olorcillo a asado juega su baza. Y a punto está de atraparnos como las sirenas de Ulises.... Suerte que somos marineros avezados en los 7 mares, y podemos dejar atrás tan apetecibles fragancias y la seguridad de las murallas para enfrentarnos de nuevo a los caminos...


     



      Dejamos atrás uno tras otro Orejanilla, La Matilla, Valdesaz... Pasamos junto al Castillo de Castilnovo. La naturaleza despliega ante nosotros todo su potencial mientras los corzos cruzan veloces los verdes campos... Qué bucólico!!! 

       Si no fuera porque vamos hechos un asco....  Y yo que salí de casa con la bici impecable... ja,ja...  


         
        Menos mal que la gente de Consuegra de Murera son más majos que las pesetas. Cómo nos verían, que nos dejaron usar su magnífico tren de lavado... Aunque ahora que lo pienso bien, igual todo fue alejarnos de la 'barbecue' que alguno andaba preparando y cuyo rastro resultaba imposible ocultar...



            Desde Villar de Sobrepeña parece que esta empresa acabará con éxito. Pero aún nos queda el último esfuerzo. Antes de alcanzar Villaseca habremos de superar una subidita de esas que se agarran... Igual tienen algo que ver los casí 80 kms que llevamos en las piernas...



         Por fin llegamos a la ermita. Lo hemos conseguido y, como siempre, todo lo vivido durante la ruta no hace más que engrandecer lo que ahora disfrutamos. Vinimos a obtener la bendición del santo y sin duda la hemos conseguido. Acaso puede haber algo mejor que sentarse pausado un momento al borde del cañón y observar el silencioso vuelo de los buitres sobre el río...?
Sin duda ésta es la recompensa que tenía reservada nuestro Patrón.