Foto grupo

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sábado, 7 de octubre de 2017

CASCOPORRO TRASPINDEJO





Cuenta la leyenda que allende las tierras brumas existe un lugar donde los bikers cabalgan como el viento sobre kilómetros de senderos sin fin. Dicen que se encuentran subidas imposibles y bajadas verticales; saltos, banzos, toboganes trepidantes, piedras, raíces y arenas… Diversión en proporciones bíblicas. Y todo junto, y todo a la vez… Ese lugar existe. Yo he estado allí.

Y es que la edición de este año de la ‘Clásica del Pincho’ ha sido, lo que diríamos, un tope de gama. Debo reconocer que apenas podía imaginar el significado de “un poquito más técnica” cuando Manu me habló por primera vez de la ruta. Eso sí, ya le voy pillando el aire al chaval… ja, ja…
Empezamos, como de costumbre, mojándole la magdalena a la ‘Dulce Rocío’. No sé qué le echan al café en este pueblo que nada más tomarlo le entran a todo el mundo unas ganas de tirar pa’rriba que quitan el sentido…  Dicho lo cual, tiramos por las bodegas hacia la Atalaya. No hemos hecho más que arrancar y ya surgen las primeras desavenencias entre el track marcado y el reto que plantea una sonrisa burlona oculta bajo cierto bigote de renombre… Ni pá ti, ni pá mí. La mitad por cada lado, y entre tanto Duke perdido junto a una caseta de ladrillo. Gensanta! Esto promete..!
La travesía por el altiplano en dirección a La Parrilla es una mera anécdota. Algo así como la calma que precede a la tormenta. Pues todo lo que habría de venir a continuación sería chicha, y de la gorda… Puede que rodar a más de 20 kms/h no sea gran cosa para un super-pistero, pero cuando vuelas  por un singletrack más estrecho que el hilo de un tanga la cosa gana enteros… Una curva, otra, otra más, contracurva, peralte, subidón, subidón, cambia, un hoyo, rápido, cambia, baja tija, baja piñón, ahora el plato, arriba otra vez, cuidado rama, un pino, otro, agacha, salta, arena, más arena, más curvas, más subir, más bajar… Gracias todas que se repiten en un bucle infinito.

Las zetas de los conejos nos abren la puerta a un nuevo parque temático. Sacamos entrada para un sube y baja por las paredes de un vertiginoso tubo con fondo arenoso que, de puro vicio, nos parece saber a poco. Poco después, los mismos conejos nos ven subir de vuelta a la montaña rusa en la que veníamos viajando.
Estamos bordeando el monte de Tudela. Allá abajo el pueblo es testigo de nuestras andanzas mientras reptamos a lo alto del páramo. Un subidón de esos que ni con la paellera XXL... Lo metes todo, muerdes el manillar al tiempo que el sillín pone a prueba tu virilidad, y rezas para que las piernas no exploten. El término “inacabable” pasa a una nueva dimensión cuando el warning de la patata lanza destellos fosforitos desde el pulsómetro y la rueda trasera se empeña en perder grip. Por deus, cómo mola!!!
Resulta que nos gusta tanto esto de jugar a las bicis que aún nos regalamos una propinilla antes de coger el camino de regreso. A la voz de “qué tal andáis de fuerzas?”, y como si no nos hubiera costado llegar ahí arriba, nos marcamos un nuevo ‘baja y sube’ como si tal cosa y seguimos hacia el punto de partida. Antes de llegar aún disfrutamos de unos “cortaditos pelín verticales” marca de la casa; una uve que se salta; y, como no, las cabriolas de Christian on the road... Oh Sensei!! A quien afortunadamente hemos recuperado para la causa después de una buena temporada en paro forzoso.



Lo de después también forma parte de la ruta. Hay que estar bien entrenado para dar buena cuenta de semejantes pinchos de lechazo y de la tarta de piñón sin decir ‘esta boca es mía’. Por si fuera poco, a los postres aguardaba un galardón para quien suscribe que, además de llenarme de orgullo y satisfacción, me reafirma en el propósito de seguir aportando a nuestra afición mientras el cuerpo aguante… Aquí todo se hace a lo grande. Por algo somos Titanes..!!

3 comentarios:

  1. No se puede explicar mejor, jajajaja. Buenísima la crónica, habrá que hacer un libro con todas las que tienes publicadas. Muchas gracias a todos venir un año mas

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  2. Q voy a decir, no hay palabras q mejor y más claramente expliquen el maravilloso día d btt q tuve el placer d disfrutar. Enhorabuena al organización, amigos/compañeros y al q aquí suscribe. Deseando una nueva aventura en vuestra compañía GARROTE!! y Chavales "Aún queda lo mejor"

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  3. Si no fuera por nombres de personas que conozco a los que se hacen mención diría que estoy ante un escrito de Miguel Delibes embriagado por las All Montain. Felicidades Champion y espero verte pronto a tope por tus parajes.

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